Irse sin decir adiós es la forma más fácil de marcharse
Irse sin decir adiós es más sencillo
Sin drama, sin lagrimas, sin nadie que te diga que te quedes.
Simplemente te vas.
Pero irse din decir adiós no está bien. Es la forma fácil, pero lo fácil no siempre es lo correcto. Irse sin decir adiós es la forma cobarde de marcharse.
Y yo no soy así.
Dije que iba a volver, pero en el fondo sabía que no lo haría. Porque ya no puedo hacerlo, ya no puedo escribir en este blog nunca más. No puedo decírles porqué, ni yo misma lo sé. Tal vez mi tiempo aquí ya terminó, y eso es todo.
La mayoría de las cosas que publiqué aquí son malas, son cosas que no vale la pena leer. Pero no las borraré, por que con cada una de esas entradas he estado más cerca de ser una mejor escritora, y cada una de esas entradas me hicieron lo que soy hoy. No me arrepiento de haber escrito ninguna de ellas.
Cada día me despierto y sé que estoy un poquito más cerca de mi sueño, y sé que se va a hacer realidad algún día. No hoy, no mañana, pero algún día.
Gracias a todas, a cada una de ustedes, porque por este blog, por ustedes, sé que quiero ser escritora.
Hice muy buenas amigas en blogger, y las voy a extrañar, pero es hora de seguir. No saben lo mucho que aprecié cada comentario, y leer todos sus increíbles blogs, muchas de ustedes no leerán esto, porque ya no están. Pero les agradezco todo lo que hicieron por mí, aunque ustedes no lo sepan.
Siempre recordaré esta etapa de mi vida como el accidentado, confuso, lleno de basura, alegre y divertido primer paso.
Espero que algún día vean mi nombre en los estantes de las librerías. Ese es mi sueño.
Lamento que mi despedida sea tan corta, lamento que en realidad no diga nada importante o significativo, pero al menos debía despedirme.
Gracias por todo
xoxo
Kathy
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